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Pirineos


Día 4, de Salinas de Bielsa a Benasque. Fecha del viaje: del 12 al 16 de Julio de 2023

Puedes ver la página inicial con todos los artículos de este viaje a Pirineos aquí.

Puedes ver el artículo de la tercera etapa de este viaje, de Eaux-Bonnes a Salinas de Bielsa, aquí.

Recomendaciones

  • El col Cap de Long es imprescindible en cualquier ruta en moto por los Pirineos. Junto al col de Tentes, los dos puertos más espectaculares y salvajes de todo el viaje.
  • En el col de Peyresourde ponen buena cerveza y buenas raciones de queso. Las vistas son mejores en el puerto anterior, el col d'Azet.
  • En el valle de Arán, Bossost es un buen sitio donde comer, hay unos cuantos restaurantes, y nosotros comimos bastante bien. Imprescindible hacer la carreterilla que desde Bossost lleva a Vilamós por toda la ladera de la montaña.

Día 4

Abajo a la izquierda podéis ver nuestro hostal, cerca de Salinas de Bielsa. Un sitio muy tranquilo, en mitad de la montaña. Ideal para un viaje en moto de este tipo. Después de un buen desayuno, nos pusimos en marcha, remontando la carretera hacia el túnel de Bielsa, por donde llegamos el día anterior.

Dejamos atrás el desvio hacia el valle de Pineta que recorrimos también el día anterior y, un poco más adelante, entramos de nuevo en Francia a través del túnel. El paisaje en la parte francesa en esta zona, una vez sales del túnel, es muy espectacular, muy alpino. La tarde anterior no paramos porque íbamos con prisa para ir a Ordesa, pero ahora sí que lo hicimos en cuanto encontramos un hueco de tierra junto a la carretera para poder parar.

Siguiendo esa carretera, en breve llegamos a un desvío a la izquierda hacia el col Cap de Long, por el cual nos metemos. Se trata de una carretera estrecha que empieza a subir sin pausa hacia otro de los puertos más espectaculares del Pirineo y que, al igual que en el col de Tentes, la carretera se acaba arriba. Después de un largo tramo de subida, la carretera llega hasta un lago de alta montaña, como podéis ver arriba a la derecha y abajo. Al llegar al nivel de ese embalse, veremos que podemos ir hacia la derecha, por una carretera que parece de peaje. Para ir al Cap de Long hay que tomar el de la izquierda, que inmediatamente empieza a tomar altura sobre el lago.

Paramos un poco por encima del nivel del lago, las vistas son soberbias. Pero aunque ya hemos subido bastante, no es aquí donde acaba la carretera, ni mucho menos. Aun queda lo mejor. La carretera llega hasta la parte superior de la presa imposible que podéis ver en las fotos de abajo y arriba a la derecha. Da miedo pensar el tsunami que bajaría por aquí si esa presa se rompiese... Por detrás de la presa se puede ver la mole del Pic Long, la cumbre más alta del macizo de Néouvielle.

Seguimos subiendo y hacemos otra parada poco antes de la cima, para ver la vista aérea que tenemos del lago inferior.

Y por fin llegamos a la cima. La vista es simplemente grandiosa. Frente a nosotros, justo donde dejamos las motos, el lago superior, y reflejándose en sus aguas, la mole del Pic Long, de 3192 metros de altura, el pico más alto de los Pirineos franceses que está íntegramente en suelo francés, sin hacer de frontera. Podéis ver en las fotos que la carretera asfaltada todavía sigue un poco más bordeando el lago, pero está cortada por un gran derrumbe de roca. Se puede ver también como el antiguo glaciar de Néouvielle ahora es sólo un simple helero que aguanta a duras penas. Este puerto está a 2160 metros de altura, un poco por debajo de los 2208 metros del col de Tentes del día anterior.

Como no podía ser de otra manera, en este rincón perdido del mundo hay un chiringuito. Estos franceses sí que saben... Nos tomamos una cerveza muy a gusto, disfutando de esas vistas magníficas.

Nos ponemos en marcha. En nuestro camino hacia el este, buscando entrar en España por el valle de Arán, aún tenemos unos puertos interesantes que subir. El primero es el col d'Azet, a sólo 33 km de donde estamos. Es bastante más bajo que el col Cap de Long, con "solo" 1580 metros, pero aun así resulta también muy espectacular. Como detalle curioso, este puerto no tiene chiringuito...

Arriba a la izquierda, la cima del puerto, en la que se ven algunos coches aparcados. Abajo, desde este puerto hay muy buenas vistas de la cara norte del macizo del pico Perdiguero, que hace de frontera con España. Este pico mide 3221 metros de altura.

Seguimos la ruta hacia el este, y en 18 km más llegamos al col de Peyresourde, de 1569 metros de altura. Este puerto no tiene tan buenas vistas como los anteriores, pero sí tiene una cafetería donde nos tomamos una cerveza y una ración de queso que nos supo a gloria, ya íbamos teniendo hambre.

Al bajar el puerto atravesamos un pueblo grande llamado Bagneres de Luchon, pero no se ve ningún restaurante para comer, al menos ninguno abierto. Decidimos comer ya en España, en el valle de Arán, aunque vamos a llegar a una hora que incluso en España es tarde. A la salida de ese pueblo, empieza la subida al puerto del Portillón, cuya cima hace de frontera con España. Abajo podéis ver un par de fotos. Una zona boscosa y olvidada por donde apenas pasa nadie. Ninguna señal de que estemos cambiando de pais, de Francia a España.

La bajada del puerto por el lado español es corta, enseguida llegamos al primer pueblo, llamado Bossost, donde a pesar de la hora (serían cerca de las 4 de la tarde) no tenemos problema en encontrar un restaurante con un abundante y delicioso menú del día. Es fabuloso volver a estar en España, al menos en las horas de las comidas.

Después de comer, fuimos hacia Vielha, pero en vez de hacerlo por la N-230, que es una carretera con bastante tráfico, lo hicimos por una maravillosa carreterilla que va más o menos paralela, pero algunos cientos de metros por encima, a media ladera de la montaña. Esa carreterilla sale del mismo pueblo de Bossost, y lleva a otro pueblo llamado Vilamós. Nos gustó mucho, no pasa nadie por allí, y es una carretera que atraviesa un bosque bastante espeso y salvaje. Durante el recorrido, hay algún mirador, desde donde incluso se puede llegar a ver el Aneto, aunque ese día había nubes y no pudimos comprobarlo.

En la foto de arriba a la izquierda, en el mirador de Vilamós. Por el fondo del valle que se ve desde el mirador es por donde discurre la carretera nacional que va a Vielha, mucho más aburrida y fea que la que vamos siguiendo nosotros (aunque más rápida, todo hay que decirlo).

Antes de llegar a Vielha esta carreterilla desciende la ladera y acaba desembocando en esa nacional. Una vez atravesado Vielha, seguimos hacia el sur hasta salir del valle de Arán por el túnel, y después por esa misma carretera hasta Les Bordes, donde nos desviamos a la derecha por la N-260 hasta Castejón de Sos. Esta última carretera es más o menos bonita, con curvas y buen paisaje, incluso algún puertecillo, y muy buen asfalto.

Al llegar a Castejón, tiramos hacia el norte, hacia la montaña. Llegamos a Benasque, donde vamos a dormir, y lo pasamos de largo, hasta llegar al final de la carretera, donde está el hotel Hospital de Benasque, en el que tomamos un cerveza en su terraza. Ya de vuelta a Benasque, nos instalamos en el hotel y damos un paseo por el pueblo, buscando donde cenar. Benasque es un pueblo bonito, como podéis ver en las fotos de abajo, y muy animado, con bastante turismo.


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