Viaje a los Alpes
Día 7, desde Hospental a Hall in Tirol, en Austria. Fecha del viaje: del 18 al 31 de agosto de 2008
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Puedes ver el artículo de la sexta etapa de este viaje, de Brig a Hospental, aquí.
Recomendaciones
- Chur es una ciudad con un bonito casco histórico que merece una parada, especialmente los alrededores de la plaza del ayuntamiento.
- Lo mejor de Liechtenstein, desde luego, no es Vaduz, sino subir la carretera que, desde el castillo de Vaduz, atraviesa un puerto de montaña para llegar al valle escondido donde se encuentra Malbun, un sitio donde cualquiera se quedaría a vivir.
Día 7
Abajo, un par de fotos de nuestro hotel y el puentecillo de piedra que llevaba hasta él. Ese día tocó madrugar, ya que no nos queríamos perder la final de los Juegos Olímpicos de Baloncesto que jugaba España contra EEUU. La gente del hotel, muy amable, nos puso la televisión en una especie de saloncito donde lo pudimos ver perfectamente. Luego, desayuno y a las motos.
Al poco de dejar Hospental atrás, llegamos a Andermatt, pueblo que atravesamos pero no paramos. Nos pareció un lugar muy bonito, muy "suizo", habría sido también una estupenda opción para dormir allí, más grande y bullicioso que Hospental. Nada más salir de Andermatt, hay que subir un puerto, el Oberalppass, de 2046 metros de altura, que une los cantones de los Grisones y Uri. Abajo a la izquierda, el pueblo de Hospental donde habíamos dormido, y detrás las montañas donde nace el glaciar del Rhone, que visitamos el día anterior en el Furkapass.
En las dos fotos siguientes, justo bajo nosotros, el pueblo de Andermatt, más grande que Hospental, situado al pie de la subida. La siguiente foto es ya en la cima del puerto.
Una vez bajado el puerto por su cara este, la carretera discurre por un valle menos montañoso, pasando por diversas localidades rodeadas de verdes prados, hasta llegar a Chur en unos 65 km. Aquí hicimos una parada para tomar una cerveza, ya que Chur (también llamada Cuera) tiene un bonito casco histórico. Nos metimos con las motos hasta la misma plaza del ayuntamiento (posiblemente hoy no sea posible hacer eso). Hacía un día estupendo, como se puede ver en las fotos.
Y desde aquí, después de una cervecita en tan estupendo lugar, tiramos hacia el norte, en busca del siguiente pais, Liechtenstein, cuya capital, Vaduz, la teníamos a sólo 39 km. Abajo a la izquierda, parada breve en Maienfeld, pueblo suizo anterior a la frontera. Las dos fotos siguientes son en una fortaleza muy pintoresca que hay que atravesar, que está al lado de la frontera.
La foto de arriba a la derecha es en el centro de Vaduz, junto a la terraza en la que tomamos otra cerveza y acabamos comiendo. Vaduz no es una ciudad bonita, es moderna, sin casco histórico realmente. Después de comer fuimos a la parte superior de la ciudad, donde está el castillo del duque, pero estaba en obras lleno de andamios. Desde allí seguía una carretera bastante pintoresca, estrecha y cubierta por las ramas de grandes árboles.
Decidimos seguirla, y resultó ser una subida a un increíble puerto de montaña, que no es que tuviera mucha altura, pero sí tenía los porcentajes de desnivel mayores que habíamos subido hasta ese momento en todo el viaje, como podéis ver en la foto de abajo a la izquierda.
¡Nada menos que un 24% de desnivel! por esa carreterilla estrecha que iba serpenteando entre prados y casas de estilo alpino. Fue una subida realmente vertiginosa, hasta que curva tras curva, llegamos a lo alto de una especie de puerto, desde donde teníamos la vista que podéis ver en la foto de arriba a la derecha, y las dos fotos de abajo.
Se trataba de un valle oculto a la vista del mundo, un auténtico Sangri-la escondido donde unos pocos escogidos vivían en un mundo feliz rodeado de prados y altas montañas. Liechtenstein no es solo Vaduz, a través de esta carreterilla se puede llegar al Liechtenstein más auténtico. Bajamos esa carreterilla y llegamos a Malbun, el pueblo escondido donde casi nadie llega. La carretera acaba allí, y la única manera de volver a la civilización es por esa misteriosa carreterilla por donde hemos venido.
Se estaba haciendo tarde y aún teníamos mucho camino por delante. Volvimos hasta Vaduz, y desde allí teníamos aún 178 km hasta Hall in Tirol, ya en Austría, donde íbamos a dormir. En realidad, nuestro destino era Innsbruck, pero no encontramos ningún alojamiento, y tuvimos que seguir unos pocos km más hasta Hall in Tirol. Ese trayecto desde Vaduz lo hicimos del tirón, parando solo a llenar depósitos. Una vez en Hall, lo primero fue entrar en una cervería a cenar, y allí mismo preguntamos si sabían de algún hostal donde pasar la noche. Después de hacer unas llamadas, ellos mismo nos encontraron uno.
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