Después de muchos años soñándolo, por fin en 2008 se dieron las circunstancias para poder hacerlo realidad. Un viaje de catorce días de duración para recorrer íntegramente los Alpes, subiendo muchos de sus puertos más emblemáticos, y llegando hasta sus últimas estribaciones en Eslovenia, los llamados Alpes Julianos. Y ya de paso, ir un poco más allá, y acabar el viaje junto al mar en el bonito pueblo de Rovinj, en Croacia.
El viaje estaba planeado para coger la mínima autovía posible a la ida, de forma que todos los Alpes, desde el extremo francés hasta los Alpes Julianos de Eslovenia lo hicimos íntegramente por carreteras de montaña sin hacer un solo km de autovía. Debido a esto, la ida hasta Rovinj nos llevó diez días, y la vuelta, ya cogiendo diversas autopistas, solo cuatro días.
Un viaje en moto de este calibre, no todo el mundo tiene la disponibilidad (y ganas) para hacerlo, así que al final solo nos apuntamos dos lechones: mi hermano Carlos y yo. Con muchas ganas, nos lanzamos a la aventura. La verdad es que fue un viaje increíble, y las dos motos se portaron muy bien. Fueron unos 5.500 km subiendo multitud de puertos de montaña a lo largo y ancho de todos los Alpes, y ninguna dio ningún problema de mecánica.
En este viaje tan diverso, rodamos por diez paises distintos, incluyendo España: Andorra, Francia, Italia, Suiza, Austria, Liechtenstein, Eslovenia, Croacia y Mónaco. Tres veces nos paró la policia, aunque no nos multaron nunca. En Mónaco fue la vez que más cerca estuvimos, por hacernos una foto con las motos en la puerta del casino de Montecarlo.
La ruta que hicimos nosotros fue la siguiente: