Viaje a los Alpes
Día 9, desde Mauthen, en Austria, al lago Bled, en Eslovenia. Fecha del viaje: del 18 al 31 de agosto de 2008
Puedes ver la página inicial con todos los artículos de este viaje motero a los Alpes aquí.
Puedes ver el artículo de la octava etapa de este viaje, de Hall in Tirol a Mauthen, aquí.
Recomendaciones
- La carretera que va desde Chiusaforte hasta la frontera con Eslovenia, subiendo dos puertos de montaña y pasando por el maravilloso lago de Predil, es una zona fantástica para recorrer en moto.
- Otra zona que me gustó mucho es la carretera que recorre, desde la frontera con Italia hasta Kranjska Gora, pasando por el puerto de Vrsic, todo el parque nacional del Triglav en Eslovenia.
Día 9
El sitio en el que dormimos en Mauthen fue cojonudo. Es una casa particular que alquila habitaciones, la familia vive en la misma casa. Nos pusieron un desayuno casero muy bueno. Abajo a la izquierda, la vista que teníamos desde nuestra habitación, y a la derecha, con las motos en la puerta de la casa.
Desde allí veíamos el casco urbano de Mauthen bajo nosotros, destacando su puntiaguda iglesia, y al fondo las alturas de los Alpes Cárnicos, cordillera que hace de frontera entre Austria e Italia. Y hacia allí es justo donde nos íbamos a dirigir.
En esta zona, ya hemos dejado atrás las grandes alturas de los Alpes, que no volverán. Podría decirse que los Alpes se dividen en dos grupos principales, los occidentales, que están entre Francia, el noroeste de Italia y el suroeste de Suiza, y es donde se concentran todos los picos de más de 4000 metros y la mayoría de los glaciares. Es la zona que recorrimos los primeros días.
Y los Alpes orientales, que son claramente más bajos. Entre medias, no obstante, hay un pico de más de 4000 metros, el piz Bernina, en Suiza, por donde no pasamos en este viaje. La altura máxima de los Alpes orientales es el pico Grossglockner que visitamos el día anterior, con 3798 metros, 1000 metros más bajo que la máxima altura de los occidentales, el Montblanc, con 4800 metros.
Y a partir de aquí, las montañas que vamos a recorrer ni siquiera llegan a los 3000 metros. En estos Alpes Cárnicos, su pico más elevado son 2780 metros, y en los Alpes Julianos que recorreremos por la tarde en Eslovenia, el Triglav, con 2864 metros, y que marca el final de la enorme cordillera de los Alpes. A partir de aquí ya se acabaron los glaciares, pero no os equivoquéis, estas montañas, como veréis en las fotos de este artículo, siguen siendo muy alpinas y abruptas, pareciendo mucho más altas de lo que en realidad son.
Los paisajes siguen siendo soberbios, y además, lo bueno es que es una zona de los Alpes poco conocida y transitada, bastante salvaje y solitaria. En Eslovenia, de hecho, hasta se te puede cruzar un oso en la carretera (cosa que no nos pasó, lamentablemente).
Desde Mauthen fuimos hacia el este, paralelos a la cordillera de los Alpes Cárnicos, hasta que en Tropoloach giramos a la derecha, comenzando la subida del magnífico puerto Nassfeldpass (en Italia, Passo di Pramollo), de 1530 metros de altura, que hace de frontera entre Austria e Italia. Abajo podéis ver un par de fotos en la cima de este puerto.
Bajamos el puerto por el lado italiano, y seguimos directos hacia el sur hasta llegar a Chiusaforte, donde giramos a la izquierda, para meternos de lleno en los Alpes Julianos, que hacen de frontera entre Italia y Eslovenia. Aquí empieza el auténtico espectáculo, este tramo es una carretera alpina con unos paisajes increíbles. Empezamos con la subida al puerto de Sella Nevea, cuya cima está a unos modestos 1200 metros de altura. Es una subida espectacular, en la que recorremos un valle muy profundo (foto de abajo a la izquierda), que luego tenemos que remontar en una sucesión de zig-zag realmente empinados hasta llegar a la cima del puerto.
Una vez bajado el puerto, la carretera sigue por el fondo de un valle muy profundo, rodeado de altas montañas llenas de bosques de abetos hasta el último metro cuadrado. No nos cruzamos con nadie, es una carretera muy solitaria, lejos del mundo civilizado. Y de repente, llegamos al lago Predil, nuestro Sangri-La de ese día.
Se trata de un lago natural, de unas aguas increiblemente azules, rodeado por ese paisaje salvaje y soberbio de montañas y bosques. Junto al lago están las ruinas de una antigua fortificación de la I guerra mundial, y dos cañones antiguos. Este puesto artillero fue construído por el imperio austro-húngaro entre 1895 y 1897 cuando esta zona pertenecía al imperio, hoy en territorio italiano. Un sitio increible.
Nos acercamos a la orilla del lago. Tienen una especie de tobogán para tirarse al agua que no inspira mucha confianza, parece que se va a desmontar en cualquier momento. Lo curioso es que no había nada más, ni chiringuito ni nada. Desde luego, ese lago es totalmente idílico.
En las fotos de arriba con las cimas de "las Cinque Punte", unos picos de unos 1900 metros de altura, que es la montaña que más llama la atención desde el lago por esos cinco dedos de piedra. Desde el extremo del lago empieza la empinada subida que nos lleva a la cima del siguiente puerto. Abajo, vista del lago desde dicha subida. En la foto de la izquierda se puede ver, tras el lago, todo el valle que habíamos recorrido desde el puerto de Sella Nevea.
Paramos casi arriba del puerto, antes de la frontera, ya que desde allí había una vista aérea espectacular del lago y además estaban los restos de un fuerte austro-húngaro de mayor tamaño que el que había junto al lago, la batería de Sella-Predil. Está totalmente abandonado, pero se puede visitar por dentro, lo malo es que hay mucho escombro y basura.
Y en un par de km más, llegamos a la frontera con Eslovenia, en lo alto del puerto de Predil. A partir de aquí entramos en el parque nacional del Triglav, con carreteras maravillosas y solitarias para rodar en moto. Al poco de entrar en Eslovenia, paramos en un sitio muy chulo en mitad de la carretera, para comer (foto de abajo a la derecha). Aquí además son otros precios, y podemos darnos banquetes que en Austria, y no digamos en Suiza, no podíamos.
El plan para la tarde es recorrer todo el parque nacional del Triglav, pasando su principal puerto, el de Vrsic, de 1611 metros de altura, que es el puerto de montaña más alto de Eslovenia. Abajo podéis ver algunas fotos de esta ruta que hicimos por el Triglav, que mantiene un paisaje similar al que habíamos recorrido poco antes en Italia, en la zona del lago Predil: espesos bosques de abetos, señoreados por inmensas moles de roca caliza bastante alpinas y agrestes.
Estas dos fotos anteriores son en lo alto del puerto de Vrsic, y las de abajo, en el descenso del puerto hacia el otro lado. Una vez abajo, salimos ya del parque nacional, y llegamos a la localidad de Kranjska Gora, desde donde cogemos una carretera más amplia que recorre el valle, hacia nuestro siguiente destino, el lago de Bled.
Y llegamos al lago de Bled, donde íbamos a dormir. Resultó ser un lago mucho más turístico de lo que imaginaba, por las fotos que había visto. Está bastante urbanizado, y hay mucha gente, no es el sitio solitario y misterioso que muchas de las fotos que encuentras en internet quieren trasmitir. Nos tomamos una cerveza en una terraza cercana a la orilla. Cerca del lago de Bled hay una localidad con más encanto y un casco histórico bonito, Radovljica, pero no encontramos un alojamiento barato, así que decidimos dormir en Bled, donde fue sencillo encontrar habitación barata en uno de los numerosos "sobe" que hay allí.
Arriba a la derecha, la famosa isla con su iglesia que está en el centro del lago, y las barcas que se alquilan para ir hasta allí. Cenamos en un restaurante con terraza a la orilla del lago, y allí mismo tomamos unas cervezas después antes de irnos a dormir.
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